lunes, 29 de abril de 2013

Un enclave postapocalíptico a sólo 100 km de Las Vegas

En el Condado de Nye, a sólo 105 km al noroeste de la ciudad de Las Vegas, se halla el Emplazamiento de pruebas de Nevada, una reserva de 3.500 km2 de desierto y terreno montañoso en la que desde 1951 el Departamento de Energía de Estados Unidos ha venido realizando ensayos con armas atómicas de manera periódica.
Se estima que en los más de 60 años transcurridos desde que el 27 de enero de 1951 el ejército norteamericano detonase una bomba nuclear de 1 kilotón, se han llevado a cabo más de 900 testscon armamento atómico en esta zona, 828 de los cuales han sido subterráneos.
El más notable de todos ellos fue posiblemente el conocido como Test Sedan, cuyo propósito era estudiar hasta qué punto era factible utilizar bombas nucleares para remover gigantescas cantidades de roca de manera casi instantánea y facilitar de esta manera la creación de obras civiles tales como canales, minas o puertos. A tal efecto, el 6 de julio de 1962 se hizo explotar una bomba de 104 kilotones a varios metros de profundidad.
La prueba fue un desastre: la deflagración desplazó más de 12 millones de toneladas de tierra, eso es cierto, pero también oscureció el cielo en un radio de 8 kilómetros, generó ondas sísmicas equivalentes a un terremoto de 4,75 grados en la escala Richter y, por encima de todo, generó una lluvia radiactiva que afectó a 8 condados colindantes y expuso a los peligros de la radiación nuclear a más de 13 millones de ciudadanos estadounidenses. Para el recuerdo de curiosos y turistas dejó un cráter de 390 metros de anchura y 98 de profundidad, el mayor que ha provocado jamás una explosión nuclear.
Con el transcurrir de los años, la huella de los cientos de tests nucleares se ha dejado sentir en la fisonomía de esta inhóspita región del medio oeste de Estados Unidos. Tal y como muestra la fotografía superior, decenas y decenas de cráters formados mayoritariamente por el hundimiento del terreno tras el estallido de sucesivas bombas subterráneas se acumulan uno al lado del otro en este paraje de aspecto inquietante, casi marciano.
Pero la estampa postapocalíptica que ofrece es el menor de los problemas para los habitantes que tuvieron la desgracia de crecer en sus cercanías. Según un informe publicado por el New England Journal of Medicine en 1979, las muertes por leucemia entre niños menores de 14 años entre 1959 y 1967 fueron significativamente superiores a la media, especialmente en aquellas zonas que recibieron mayores concentraciones de lluvia radiactiva.
La constatación científica de las consecuencias para la salud pública de las pruebas nucleares realizadas durante décadas llevó a que miles de personas tomaran conciencia de su situación y se organizasen en demandas colectivas para reclamar compensaciones multimillonarias al gobierno estadounidense.
Hasta la fecha han prosperado 16.852 demandas, que han supuesto el pago de 1.797 millones de dólares. Una suma muy significativa que, sin embargo, no podrá devolver la vida a aquellas personas que murieron prematuramente víctimas de enfermedades relacionadas con el exceso de radiación nuclear que recibieron durante años.

sábado, 20 de abril de 2013

jueves, 18 de abril de 2013

Encuentran, por primera vez, dos planetas como la Tierra en la zona habitable de su sistema


Un grupo de investigadores han identificado, por primera vez, varios planetas del tamaño de la Tierra en una zona habitablede una estrella similar al Sol. Así lo demuestran las imágenes tomadas por el astrofísico Crepp Justin, de la Universidad de Notre Dame (EE UU), que descartan explicaciones alternativas de los datos, lo que confirma que cinco planetas orbitan alrededor de la estrella Kepler 62 y que, dos de ellos, lo hacen en la zona habitable.
 
Según recoge la recita Science, "un sistema de cinco planetas con planetas con 1,41 y 1,61 radios de la Tierra en la zona habitable de una estrella K2V ha sido detectado con la nave espacial Kepler y validado con una alta confianza estadística". Esos dos planetas, Kepler-62 E y F, son los más exteriores del sistema, y los que más flujo solar reciben, una cantidad similar a la que llega del Sol a Venus y Marte. Además, su tamaño hace pensar que son rocosos, como la Tierra, o que están compuestos, sobre todo, por agua sólida.

Teniendo en cuenta el radio y el periodo orbital, Crepp ha asegurado que "estos son los objetos más similares a la Tierraque hemos encontrado por el momento". Para estas averiguaciones, los investigadores se sirven de las fluctuaciones en el brillo de una estrella que les permite identificar la presencia de un planeta cuyo tránsito atenúa, cada cierto tiempo, su luz.

Por otro lado, los investigadores descubrieron hace más de un año otro planeta, de 2,4 veces el tamaño del radio de la Tierra, en la zona habitable de otra estrella como el Sol, la Kepler-22. Sin embargo, en ese caso no han podido determinar por qué está formado.
 
Fuente: 20 Minutos

martes, 16 de abril de 2013

¿Cómo duermen los astronautas en el espacio?

¿Cómo se las ingenian los astronautas de la Estación Espacial Internacional para dormir? ¿Hasta qué punto la microgravedad y el hecho de que floten en el aire condicionan la forma en la que descansan? Si alguna vez te habías formulado dichas cuestiones, estás de enhorabuena porque Chris Hadfield, el astronauta canadiense que desde el pasado mes de diciembre permanece a bordo de la estación, ha resuelto en el siguiente vídeo, con su habitual estilo ameno, esta curiosa duda que mucha gente podría tener:

 
Tal y como se puede observar en el vídeo, los astronautas disponen de unos sacos de dormir hechos a medida y sujetos a la pared cuya función es evitar que Hadfield y sus compañeros vayan flotando de manera descontrolada por el reducido espacio disponible en la Estación Espacial Internacional mientras duermen.

Fuente; Abadía Digital

miércoles, 10 de abril de 2013

Observa el punto blanco. Somos nosotros. Es la Tierra

 Ante tus ojos tienes la primera fotografía de la Tierra realizada desde la superficie de Marte. Somos el minúsculo puntito blanco que hay en el centro de la imagen. Todos los seres humanos que hemos habitado el planeta durante miles de años, el conjunto de los conocimientos que hemos adquirido como especie, los episodios históricos, las guerras, los descubrimientos, los avances tecnológicos, todo, absolutamente todo, reunido en una única e insignificante mota en medio del vasto, inabarcable universo. 
Una instántanea ésta que inevitablemente recuerda a la que la sonda espacial Voyager 1 realizó de la Tierra en 1990 cuando se encontraba a una distancia de 6.000 millones de kilómetros y que inspiró a Carl Sagan para describir nuestro planeta de manera majestuosa en su libro Un Punto Azul Pálido: Una Visión del Futuro Humano en el Espacio:
Mira de nuevo a ese punto. Es aquí. Es nuestro hogar. Somos nosotros. En él todas las personas que amas, todas las personas que conoces, todas las personas de las que alguna vez has oído hablar, todos los seres humanos que alguna vez han existido, vivieron su vida.
El conjunto de nuestra alegría y sufrimiento, miles de religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y plebeyo, cada joven pareja de enamorados, cada madre y padre, niños con esperanza, inventores y exploradores, cada formador de moral, cada político corrupto, cada superestrella, cada líder supremo, cada santo y pecador en la historia de nuestras especies vivió allí, en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.
La fotografía que encabeza el artículo fue tomada por el vehículo de exploración espacial Spirit el 8 de marzo del 2004, aproximadamente una hora antes de que saliera el Sol por el horizonte, en el transcurso del 63º día de su misión en Marte. No fue la única imagen fantástica que nos dejó esta misión de la NASA. Muestra de ello es esta puesta de Sol que captó Opportunity, el otro rover que envió la agencia estadounidense al planeta rojo, en el mes de septiembre del 2010 y que quedó plasmada en este vídeo:


Fuente: Abadía Digital

martes, 2 de abril de 2013

Casi muere arrollada por un tren al bajar a la vía para salvar su móvil

Una mujer que esperaba la llegada del tren en la estación Corinthians-Itaquera de Sao Paulo ha saltado de manera suicida a la vía para recoger el móvil que se le acababa de caer de manera accidental a la misma cuando el convoy estaba llegando al recinto. Las imágenes ponen los pelos de punta:


Tal y como se puede observar en el vídeo, en el último instante, y gracias a la ayuda de dos pasajeros que se encontraban en el andén esperando la llegada del ferrocarril, ha podido salvar su vida de forma milagrosa.

Fuente: Abadía Digital