martes, 11 de agosto de 2009

El Acantilado Kuiper


Si viajamos hasta el límite lejano del sistema solar, hacia las heladas vastedades más allá de Plutón, veremos algo extraño. De pronto, luego de superar el cinturón de Kuiper, una región repleta de rocas heladas, no encontraremos nada. Los astrónomos llaman a esta frontera “el acantilado Kuiper”, porque la densidad de las rocas espaciales cae muy verticalmente. ¿Cuál es la causa? La única respuesta parecería ser un décimo planeta.

No estamos hablando sobre Quaoar o Sedna. Este sería un objeto masivo, tan grande como la Tierra o como Marte, que habría barrido totalmente los escombros del área. La evidencia de la existencia del Planeta X es convincente, dice Alan Stern, un astrónomo del Instituto de Investigación del Sudoeste en Boulder, Colorado. Pero aunque los cálculos muestran que un cuerpo así podría explicar el acantilado Kuiper (Icarus, vol 160, p 32), nadie ha visto jamás a este fabuloso décimo planeta.

Hay una buena razón para ello. El cinturón de Kuiper está demasiado lejos como para que tengamos una buena vista. Necesitamos ir allí y dar un vistazo antes de que podamos decir algo sobre la región. Y eso no será posible por otra década, al menos.

La sonda Nuevos Horizontes fue lanzada a fines de enero de 2006, de modo que si buscamos una explicación sobre el vasto golfo vacío más allá del acantilado Kuiper, deberemos esperar un poco.