miércoles, 15 de julio de 2009

La fusión fría

Después de 16 años, está de vuelta. De hecho, la fusión fría nunca se fue realmente.

A lo largo de un período de 10 años que comenzó en 1989, los laboratorios de la marina de los EE.UU. realizaron más de 200 experimentos para investigar si las reacciones nucleares que generan más energía que la que consumen pueden ocurrir a temperatura ambiente. Desde entonces, muchos investigadores se han confesado como creyentes.

Con la fusión fría controlable, desaparecerían muchos de los problemas energéticos del mundo. No es extraño que el Departamento de Energía de los EE.UU. esté interesado en el asunto.

En diciembre de 2004, después de una prolongada revisión de la evidencia, dijo que estaba abierto a la recepción de propuestas para nuevos experimentos de fusión fría. Es un cambio notable. El primer informe del DoE (Department of Energy = Departamento de Energía), publicado hace más de 15 años, concluía que los resultados originales sobre fusión fría, producidos por Martin Fleischmann y Stanley Pons de la Universidad de Utah y revelados en una conferencia de prensa en 1989, eran imposibles de reproducir, y que probablemente eran falsos.

La propuesta básica de la fusión fría es que la inmersión de electrodos de paladio en agua pesada (en la cual el oxígeno se encuentra combinado con el isótopo de hidrógeno conocido como deuterio) puede liberar una gran cantidad de energía. Al aplicarse un voltaje entre los electrodos, supuestamente se permitiría que los núcleos de deuterio se ubicaran entre las capas moleculares de paladio, lo que haría que superaran su repulsión natural y se fusionaran, liberando un estallido de energía. El problema es que esa fusión a temperatura ambiente es considerada como imposible por todas las teorías científicas aceptadas. Eso no importa, según dice David Nagel, un ingeniero de la Universidad de Washington, en Washington D.C.

Los superconductores necesitaron 40 años para ser explicados, hace notar, de modo que no hay razón para descartar la fusión fría. “El caso experimental es a prueba de balas”, dice. “No es posible ignorarlo”.