martes, 27 de mayo de 2008

Akihabara, el barrio tecnológico de Tokio.

Grandes edificios con millones de luces de neón, tiendas repletas de dispositivos electrónicos, calles y calles de locales dedicados al mundo de los videojuegos... Eso es Akihabara, el mundialmente famoso barrio tecnológico de Tokio, meca de la cultura otaku y geek.

Akihabara es el paraíso para los aficionados a los "'cacharritos", los videojuegos, el manga y el anime, y uno de los mayores reclamos turísticos de la ciudad. La afluencia de gente es tan elevada los fines de semana, que se cierran las calles a los coches y se reservan para uso peatonal.

El barrio se llena de movimiento, de luces, de ruido, de publicidad, mucha publicidad. Las tiendas promocionan sus productos con grandes letreros luminosos, con personas disfrazadas de algún personaje o mascota conocida, con chicas vestidas de forma provocativa e incluso vociferando con un megáfono a la entrada del establecimiento.

Desde las grandes tiendas duty free, pensadas especialmente para los turistas, hasta los comercios más diminutos ofrecen una amplísima variedad de productos de informática y videojuegos a precios muy asequibles.

Muñecos de todos los personajes imaginables, millones de juegos para todas las plataformas, pósters, máquinas recreativas, objetos insólitos... Si existe y tiene algo que ver con los videojuegos o la electrónica, está en Akihabara.

Uno de los mayores reclamos para los jugones es el gusto por lo retro. En el barrio hay tiendas, plantas, edificios enteros dedicados a juegos y sistemas de entretenimiento antiguos: Master System, NES, PC Engine, maquinitas Game & Watch...

También hay muchas tiendas dedicadas al manga y al anime, algunas de ellas centradas en los productos para adultos. Otros fenómenos también relacionados con el manga son los karaokes especializados en música de anime, los cafés de cosplay (con dependientes y dependientas disfrazados) y, dentro de éstos, los cafés meido, restaurantes en los que las camareras van vestidas como doncellas francesas.

Fuente: 20minutos.es