viernes, 7 de marzo de 2008

Marte y Venus son casi idénticos en las capas altas de sus atmósferas

Amor y guerra, frío y calor, ellos y ellas. Venus y Marte, tanto en la mitología como en las ciencias planetarias han parecido siempre mundos opuestos, pero ambos planetas presentan asombrosas similitudes en las zonas más externas de sus respectivas atmósferas, bombardeadas constantemente por corrientes de partículas provenientes del Sol.

En Venus, la atmósfera es tan densa que apenas veríamos más allá de nuestras narices si viviésemos en este planeta, y las temperaturas superan los 400º C. En Marte, por el contrario, las temperaturas rondan los 60º bajo cero, y su atmósfera es sólo una fina capa de gases, principalmente dióxido de carbono.

Pero estas diferencias acaban cuando nos fijamos en las capas más altas de sendas atmósferas, como han hecho dos naves espaciales casi idénticas de la Agencia Espacial Europea (ESA): 'Mars Express' y 'Venus Express'.

Tanto Marte como Venus, al igual que la propia Tierra, están inmersos en un continuo flujo de viento solar. La diferencia es que sólo nuestro planeta está provisto de una intensa magnetosfera propia que nos protege de este flujo de plasma (el plasma es el cuarto estado de la materia, en el que las partículas se encuentran aún más dispersas que en un gas).

Por todo ello, mientras que en la Tierra el viento solar es repelido al espacio, en Marte y Venus tiene ocasión de interactuar con los gases que flotan en el exterior de las atmósferas. En ambos casos, el efecto es similar: el leve campo magnético generado por la interacción con el plasma se pliega hacia el lado nocturno y deja una cola de partículas cargadas que se escapan hacia el espacio desde la cara donde no está dando el Sol.

"Esto sucede porque la densidad de la ionosfera (es decir, la capa externa de partículas cargadas creada por la interacción con el Sol) a 250 kilómetros de altura es sorprendente similar" en los dos planetas más cercanos a la Tierra, según explica Tielong Zang, principal investigador del magnetómetro de la 'Venus Express', que en realidad es igual al que lleva su sonda 'hermana', la algo más veterana 'Mars Express'.

Cerca del Sol

Una diferencia entre ambas atmósferas se debe a que Venus está mucho más cerca de nuestra estrella. Allí el viento solar es más intenso y provoca que las partículas que flotan sobre el planeta se muevan de forma conjunta, como un fluido.

En Marte, sin embargo, la acción del plasma es más débil y las partículas que escapan de su atmósfera actúan de forma individual.

En todo caso, ambas investigaciones podrían servir para determinar el ritmo al que las dos atmósferas se disipan en el cosmos y extrapolar estos datos para dar marcha atrás en la historia y determinar cómo fueron en el pasado.

"Estos resultados nos ofrecen el potencial de medir la evolución de los climas planetarios", indica David Brain, investigador de 'Venus Express' desde la Universidad de California en Berkeley.

Los resultados que muestran las similitudes -y también importantes diferencias-entre ambos mundos se han publicado en 19 artículos distintos en la revista 'Planetary and Space Science'.

Fuente: elmundo.es