jueves, 21 de febrero de 2008

La reproducción de formaciones geológicas de Marte revela que hubo grandes flujos de agua

El agua es el elemento básico para la vida tal como la conocemos. Pero, de momento, nadie ha documentado la presencia de este elemento en otro planeta que no sea la Tierra. A pesar de ello los científicos sospechan de su posible presencia hace miles o millones de años en distintos cuerpos planetarios.

Ahora, un grupo de investigadores de Estados Unidos y Holanda han demostrado que unas formaciones en forma de abanico que se encuentran en los extremos de algunas cuencas de la superficie de Marte podrían haber sido formadas por grandes y violentas corrientes de agua.

Según los investigadores, el líquido podría provenir del interior del planeta rojo. A través de las fotografías de la superficie que lleva años recopilando la NASA los científicos habían identificado un buen número de accidentes que podrían corresponder con cuencas excavadas por el agua. Algunas de ellas presentan en alguno de sus costados unas formaciones parecidas a los deltas de los ríos de la Tierra, pero que terminan en forma escalonada. Hasta ahora los científicos no sabían cómo se habían formado.

Así que, siguiendo el ejemplo marciano, reprodujeron su formación en el laboratorio. "No hay formaciones en abanico y terminadas en forma de escalera en la Tierra, de manera que tuvimos que construir una", asegura Erin R. Kraal, investigador de Geociencias en Virginia Tech.

La investigación, que se publica en el número del 21 de febrero de la revista Nature, indica que el único modelo que encaja con estas formaciones es la erosión debida a enormes y fuertes corrientes de agua. Además, los científicos aseguran que su formación no llevó más allá de 10 años, al contrario que otras formaciones que tardan miles o millones de años en modelarse. De forma que las corrientes tuvieron que ser violentas y producidas por grandes e intermitentes masas de agua.

"El volumen de líquido del que hablamos sería similar al que transporta el río Mississippi durante 10 años o el Rin en un siglo y llegando a una hoya de menos de 100 kilómetros de ancho", dice Kraal.

Fuente: elmundo.es